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Imma Moraleda: “Nos toca rediseñar un sistema más justo”

22 Abr , 2014  

Texto: Arturo Nicolás y Xabier Rodríguez 

Los 25 minutos de charla que hemos mantenido con Imma Moraleda (Sabadell, 1969), concejala del Ajuntament de Barcelona -presidenta del Consejo Municipal del Distrito de Sant Andreu y responsable de políticas de las mujeres de la ejecutiva nacional del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), definitivamente se nos han hecho cortos. Más que una entrevista ha sido una masterclass sobre políticas sociales. Ojo, no dejamos títere con cabeza: la crisis, la desconfianza en la clase política, la Ley del Aborto, la Reforma Local… pero también charlamos sobre alternativas. E Imma tiene claro por dónde deben pasar las soluciones. 

Reseteando: Desde el Gobierno español se nos dice que estamos en un claro cambio de tendencia con respecto a la crisis. Como presidenta del Consejo Municipal del Distrito de Sant Andreu en Barcelona ¿percibe una mejora en calidad de vida de la ciudadanía? 

Imma Moraleda: Respecto a los comentarios sobre que estamos saliendo de la crisis, decir que aquí yo no lo aprecio a pie de calle. Quizás algunos comerciantes dicen que en navidad ha repuntado un poco la venta en alimentación pero no en otros sectores. La realidad es que los estudios que tenemos respecto al paro nos apuntan que aún tenemos 108000 personas aún paro. Muchas familias sin prestaciones.

Se ha roto el pacto que ha permitido avanzar a los países de Europa desde la II Guerra Mundial . Ahora estamos llegando al final del recorrido del diseño del liberalismo salvaje que George Bush padre y Margaret Thatcher llevaron adelante para quitar aranceles internacionales y facilitar la libre circulación de capitales. Nos toca rediseñar un sistema nuevo más justo y con nuevos mecanismos a nivel internacional para que el dinero no nos imponga sus leyes.

R.: Cambiando de tercio y hablando de la Reforma Local, podemos consensuar que los Servicios Sociales de los ayuntamientos encuentran su razón de ser en el cara a cara con las personas, en la proximidad, en esa especie de frontline donde se detectan de primera mano las necesidades y se interviene. ¿Está esto en peligro con la reforma de la administración local? ¿Distancia esta ley -aún más- a la política con respecto a la ciudadanía?

I.M.: Respecto a la Reforma Local creo que bajo la premisa del ahorro se está adelgazando la administración local, la más cercana a la ciudadanía. Para las personas que necesitan soporte social será muy difícil llegar a los recursos después de la re-centralización de competencias que la ley va a provocar. Es un error. Tenemos que practicar el principio de subsidiariedad, cuanto más cerca mejor si eso es posible.

#25S RODEA EL CONGRESO

Miles de jóvenes manifestándose en Madrid contra la clase política el #25S de 2012 bajo el lema #rodeaelcongreso. FOTO: Alberto Palma

R.: ¿Qué puede hacerse para recuperar la confianza en la política?

I.M.: Yo soy de las que pienso que estamos en un momento de cambio de sistema. Hemos llegado al final de un ciclo que ha sido largo, el cual empezó después de la Segunda Guerra Mundial, en la que se establecieron unas reglas del juego que el dinero ha roto. Por la parte que a nosotros nos toca, la socialdemocracia europea no ha sido capaz de establecer unas nuevas reglas que impidan que el dinero gobierne el mundo, y por lo tanto hay que rediseñar un sistema, será difícil y lento, pero no puede ser rápido de ninguna manera. Tenemos que apretar para que las decisiones que se tomen en los Estados, que cada vez van a ser más globales. Todo lo que pasa en el mundo nos afecta tarde o temprano, es decir, para que unos vivan de una determinada manera otros tienen que vivir de otra y eso es tremendamente injusto. Yo creo que, hasta que no seamos capaces de establecer unas nuevas reglas de juego que pongan cortapisas a la globalización económica y al liberalismo salvaje que nos ha llevado a donde estamos, que es al borde del precipicio, no vamos a recuperar la confianza del ciudadano. ¿Por qué? Porque es tremendamente injusto que salvemos a bancos y la gente se quede sin sus casas, que haya gente que robe y sea difícil que cumplan sus penas. Es moralmente reprobable e injusto.

Hay que rediseñar un sistema a nivel mundial, al igual que un día se diseñaron mecanismos como Naciones Unidas, Cruz Roja Internacional o la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hay que diseñar nuevos mecanismos para que el dinero no campe a sus anchas, comprando cosechas a 15 años vista en países que estos momentos necesitan recursos, o haciendo servir de basureros donde llevamos estos cacharritos tecnológicos que usamos cada día los europeos. Hay lugares en el mundo donde no tienen más remedio que aceptar estas condiciones. Eso es lo que hay que ver cómo lo hacemos, para que todos los trabajadores tengan los mismos derechos en todos los países del mundo, cómo se reparte la riqueza.

Otra de las cosas más injustas es la introducción de la tecnología avanzada en los medios de producción, que ha ahorrado mucho tiempo y ese tiempo simplemente se ha repartido en forma de dinero entre los empresarios, pero no ha repercutido en la calidad de vida de los ciudadanos. Creo que tenemos muchos años de trabajo por delante.

FOTO: Oriana Eliçabe

FOTO: Oriana Eliçabe

R.: ¿Es ésta una crisis de valores?

I.M.: Sí, es una crisis de valores. Cuando analizas lo que ha pasado ves que el liberalismo salvaje ha conseguido inocular sus venenos más dramáticos: sálvese quien pueda, todo por la pasta, este mundo en el que vivimos que es el personalismo llevado al extremo, la poca visión comunitaria. Son errores que estamos pagando y que vienen de los acuerdos de Bush padre y Margaret Thatcher. Estamos pagando el que ellos quitasen determinados mecanismos pensados para que el dinero no campase a sus anchas y aquí nos han traído.

R.: En el informe de Oxfam Intermón Gobernar para la mayoría. Servicios públicos contra la desigualdad se apunta a que los gobiernos deben reformar los sistemas fiscales y aumentar el gasto social para acabar con la desigualdad. ¿Está de acuerdo con esta alternativa al austericidio al que asistimos actualmente?

I.M.: Cuando hablamos de rediseñar pactos a nivel mundial, en el fondo estamos hablando de eso. Después de la II Guerra Mundial, en Europa se llegó a un acuerdo para que, entre los diferentes países que forman la Unión, consiguiésemos avanzar en paz durante equis años en cuotas de bienestar que hasta entonces no se había conocido. Eso nos llevó a diseñar un sistema de redistribución de rentas que efectivamente nos llevó a mejorar la calidad de vida del ciudadano durante poco más de 50 años . Y ahora hay que repensar cómo lo volvemos a hacer, ya que hemos visto como algunas de estas cosas no han funcionado bien. Para poder redistribuir mejor hay que rediseñar los sistemas fiscales, teniendo una fiscalidad desde mi punto de vista más progresiva, donde quien gane más pague más, quien tenga menos pague menos. Tenemos que analizar un poco a fondo si efectivamente tenemos que tener una renta ciudadana establecida, porque eso nos haría ganar en dignidad a muchas familias que lo tienen muy difícil. Eso también nos daría mallas de seguridad, que es algo que hemos perdido, y quitaría inseguridades. Luego hay que ver como este nuevo sistema fiscal también incorpora la redistribución de las rentas del capital, porque es ahí donde tenemos los agujeros más gordos, no en la rentas del trabajo, ya que éstas se cotizan de manera bastante equilibrada. La clase media es imprescindible para garantizar unos determinados niveles de bienestar para los ciudadanos.

Una multitud se manifiesta a favor de la Tasa Tobin, también conocida como "Tasa Robin Hood". FOTO: Michael Fleshman

Una multitud se manifiesta en Nueva York a favor de la Tasa Tobin -que regula las transacciones financieras-, también conocida como “Tasa Robin Hood”. FOTO: Michael Fleshman

Algunos informes que hemos realizado en nuestro área metropolitana nos dicen que en estos momentos el sistema de redistribución de rentas que tenemos en España, no acortan las diferencias entre las personas que perciben estas rentas, las que no son de trabajo, las pensiones, el paro, pensiones no contributivas. Hoy en día crecen las diferencias. Eso es un tema que nos preocupa, ya que lo único que hacemos es agrandar la brecha que existe entre la gente que cobra y no cobra prestaciones. Es un tema que hay que analizar a fondo, parece que la clase media se está desmembrando. En ese sentido es muy preocupante. La larguísima crisis económica ha hecho que profesionales liberales que conformaban la clase media, como médicos, arquitectos, tenderos, autónomos, en estos momentos se hayan comido los ahorros, estén tirando del patrimonio familiar y eso quiere decir que no se generan ingresos que redistribuir, y son gente que tiene derecho a pocas prestaciones sociales. Más nos vale que sea cierto lo que dicen de que están mejorando las cosas.

R.: Más temas: ¿Qué valoración hace de la reforma de la Ley del Aborto promovida por Alberto Ruiz-Gallardón?

I.M.: Creo que es un atentado contra el derecho de las mujeres. Es la implantación de la ideología por la ideología para contentar a los sectores más de derechas de la sociedad española, a la más radical diría. El Partido Popular y el ministro han decidido modificar una ley que nos tenía a la cabeza de Europa para ponernos a la cola, justo al lado de los países que no tienen garantizada una ley del aborto. Desde mi punto de vista es un tema muy grave, porque en primer lugar va a poner en riesgo la salud de muchas mujeres, que es lo que más preocupa, porque va a dividir a las mujeres en mujeres que van a poder salir a abortar y mujeres que no van a poder, por lo tanto las va a convertir en candidatas a ir al mercado clandestino de la salud, cosa que me parece muy grave en los tiempos que estamos. Segundo, porque se van a eliminar todos los temas de salud y sexualidad reproductiva, que era un tema que la ley del 2010 nos garantizaba y para nosotros era un derecho fundamental que teníamos las mujeres. Y por último me parece muy grave que se condene a las mujeres a llevar a término un embarazo cuando las pruebas de diagnóstico prenatal ya te anticipen que el feto va a tener malformaciones gravísimas, que va a ser incompatible con la vida. Va a ser dramático. Creo que si conseguimos movilizar a la sociedad española para que haya presión social en la calle, el Partido Popular no se va a atrever  a llevar a cabo esta ley.

R.: ¿Qué opina del método de protesta llevado a cabo por el colectivo FEMEN?

I.M.: Es otra manera de poner en evidencia y llamar la atención de los problemas. Sabemos que otros métodos más moderados no dan ningún resultado porque desgraciadamente no tienen ninguna visibilidad. Es un método como otro, no lo encuentro ni mejor ni peor. Novedosos sí y como mínimo espectacular, llama la atención.

R.: Vemos cada vez más presente el uso de fórmulas inclusivas para combatir el sexismo en nuestro lenguaje. ¿En qué medida influye el lenguaje para perpetuar o eliminar el sistema heteropatriarcal que todavía persiste en nuestra sociedad? 

I.M.: El lenguaje es una parte importante. La lengua define una cultura, efectivamente. Es uno de los mecanismos que nos permite avanzar y nos permite clasificar los conceptos mentalmente. En ese sentido, es muy importante poder desarrollar un lenguaje no sexista para que exista el femenino, y que el genérico no sea siempre el masculino. Eso es una parte más de muchas otras medidas que hay que tomar para que la mitad de la población se sienta bien representada en todos los ámbitos de la esfera pública. En el mundo de la política, de la economía, de la ciencia. Cualquiera de los mundos que no sea de la vida privada, el mundo del cuidado en el que estamos muy representadas. Pero parece que el Partido Popular nos quiere volver a mandar, poquito a poco, haciendo que determinadas leyes que nos permitieron avanzar, en estos momentos estén guardadas en un cajón.

R.: En su candidatura a las Elecciones Europeas el PSOE estrena las listas cremallera (50% hombres, 50% mujeres) y se compromete a extender el modelo para elecciones generales. ¿Qué le diría a aquellas personas que piensen que la selección debería hacerse en función de méritos sin atender al sexo?

I.M.: Les diría que las listas cremallera no están reñidas con el mérito. Igual pueden encontrar a hombres que a mujeres con méritos suficientes para poder cumplir con los requisitos que se consideren que hay que tener para poder representar una opción determinada. En ese sentido la lista cremallera es un avance. Lo que nos permite es forzar que haya más mujeres que representen una determinada opción política. Creo que es una buena manera y es fruto de tener una feminista encabezando la lista, cosa que nos alegra mucho. Creo que en las municipales si las listas cremallera tienen buenos resultados habrá muchas alcaldesas gobernando en diez años.

R.: Como innovadora social que se considera, estaríamos encantados de que compartiese con nosotros algunas iniciativas socialmente innovadoras que resulten de su interés. ¿Qué le seducen de estas iniciativas?

I.M.: Unos de las cosas que creo que deberíamos hacer próximamente es el tema de las Slow Cities, algo muy necesario en las grandes ciudades, ya que se pueden convertir en lugares inhóspitos, lugares que acompañan muy poco el poder ver crecer a los niños, cuidar de los mayores, el tener una vida con calidad. Creo que lo podríamos conseguir con unos de los temas que más me interesa, el poder tener una ley sobre el Usos del Tiempo. Desde mi punto de vista es un tema esencial en el que hay muy buenas prácticas. Hemos tenido aquí una Concejalía dedicada a este tema. Existen muy buenas prácticas tanto en el mundo económico, social, educación, comercio, diseño urbano. Nos permitiría avanzar en otros rangos de la calidad urbana y calidad de vida de las personas que creo que están descuidados.

Por poner un ejemplo en otro mundo distinto: la semana pasada estuve en una pequeña jornada de economía local muy a pie de calle y están empezando a surgir lugares donde la gente hace coworking, donde comparte un espacio y no solo el espacio sino que se empieza a implantar el trabajo colaborativo. El caso de unas chicas cuya empresa –Capipota Productions– hace franquicias sociales, que es luchar contra el mundo de la económica global, es decir, de las grandes marcas y producciones que se instalan en las grandes ciudades. Ellas proponen que los pequeños diseñadores puedan agruparse para abrir una tienda coliderándola y compartiendo la responsabilidad, teniendo contacto directo con sus colaboradores. Creo que esto puede ser muy interesante y servir de ejemplo. Tenemos que recuperar mucho la economía para abordar otros temas que son esenciales.

R.: El nombre de nuestro blog se debe a la necesidad que percibimos, ante esta crisis, de cambiar nuestros chips y encarar la realidad con un respeto máximo a valores como la honradez, la honestidad, la inclusión o la cooperación, entre otros. ¿Qué implica para Imma Moraleda la idea de resetear?

I.M.: Para mí resetear quiere decir atreverse a cambiar, como hacemos con las cosas que se estropean: en vez de tirarlas y comprar una nueva, arreglarlas. Intentar ponerlas de nuevo en funcionamiento e intentar una cosa que es muy difícil que es cambiarlas. Para cambiarlas tienes que tener una manera de mirar distinta siempre, porque a veces queremos arreglar los problemas nuevos con las visiones antiguas. Eso es muy difícil de hacer, por no decir imposible. Es como ponerse unas gafas nuevas.


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