INTERVIEWS

J.M. Ramírez Navarro: “La situación de la Ley de Dependencia es dramática”

28 Abr , 2014  

Texto: Arturo Nicolás y Xabier Rodríguez 

Somos muchas/os las/os que anoche, delante del televisor, nos revolvíamos en el sofá impotentes ante los casos de flagrante desprotección que nos mostraba el programa Salvados, conducido por el gran Jordi Évole en La Sexta. Lo peor de todo es que cualquier persona que haya tenido contacto con Servicios Sociales sabe que la realidad es incluso más devastadora.

Uno de los protagonistas del programa fue precisamente José Manuel Ramírez Navarro -presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales de Españacon quien hablábamos hace una semana acerca de la Reforma Local. En esta ocasión volvemos a recurrir al maestro para profundizar en la situación de la Ley de Dependencia. Cada una de sus palabras merece ser escuchada. Vamos allá:

Reseteando: Empecemos haciendo una radiografía de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, comúnmente conocida como Ley de Dependencia. ¿Cómo está ahora mismo el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD)?

J. M. Ramírez Navarro: Hay que decir que la Ley de Dependencia es el mayor avance en protección social que hemos tenido en los Servicios Sociales [SS.SS. en adelante] en los últimos tres lustros. Para luego criticarla lo primero que tenemos que decir es que esto fue muy importante para los SS.SS., porque por primera vez teníamos un derecho subjetivo de ciudadanía reclamable jurídica y administrativamente a través de una ley estatal. Recordad que no pudimos tener una Ley de SS.SS. en España por un recurso de insconstitucionalidad que planteó hace 30 años precisamente el Bloque Nacionalista Galego en aquel entonces, donde las competencias territoriales eran tremendamente complejas.

Aquí se primó el beneficio de las personas por encima de las competencias territoriales y por primera vez el poder legislativo pudo con el ejecutivo, es una cosa curiosa; generalmente las leyes las lleva el ejecutivo y el legislativo las aprueba. Aquí había una mayoría de izquierdas progresista en el Congreso de los Diputados y cambiaron la ley de Jesús Caldera. De tal manera que ese artículo 1 no estaba en el Anteproyecto de Ley, por eso fue el mayor avance en protección que hubo en España. Esto ha hecho que millón y medio de personas encuentren en la Ley de Dependencia el derecho subjetivo de ciudadanía. Y esto ha hecho que, independientemente de los fallos que ha habido, en este momento tengamos 750.000 personas que reciben una prestación o un servicio como derecho de ciudadanía.

Los que somos más mayores –ya llevo treinta años en el tema-, una de las peores figuras que conocemos es el sujeto a disponibilidad presupuestaria. En la Ley de Dependencia esto no debería existir, otra cosa es que tuviera otros grandes errores desde el inicio: uno fue el modelo de financiación, ya que no fue el adecuado. Otro fue el sobredimensionamiento de los cuidadores familiares, en lugar de servicios profesionales. Y el otro fallo, gravísimo desde mi punto de vista, fue que el sistema de información no se incorporó dentro del sistema de información de los SS.SS., sino que se hizo aparte y entonces no hemos podido tener información válida para poder evaluar.

Dicho esto, lo que ha pasado es que Rajoy anunció dos días antes de las Elecciones que la Ley de Dependencia era inviable y va a ser la única promesa electoral que va a cumplir. La verdad es que los datos son demoledores, no sé por dónde empezar: empezó Zapatero recortándola con un decreto de mayo de 2010 que suprimió la retroactividad, hecho que supuso un recorte de 30 millones de euros. Eso no está bien porque empezar una cosa recortándola está mal. Pero luego Rajoy en la primera semana sacó un Real Decreto para quitar derechos, y puso a los moderados -personas que tienen reconocido el Grado I, dependencia moderada– para el 2015. El segundo recorte que hizo fue suprimir el nivel acordado de financiación, que supuso un recorte económico de 285 millones de euros. Y el tercero fue el Real Decreto de julio de 2012, que fue prácticamente la derogación encubierta de la ley, modificando 14 artículos. Por poner algún ejemplo: recortó un 15% la prestación económica de las cuidadoras familiares, quitó a 170.000 mujeres la posibilidad de tener una Seguridad Social en el Convenio Especial de la Seguridad Social para las cuidadoras familiares, eliminó los niveles. Hay uno que me parece dramático: hizo un plazo suspensivo de dos años y medio con los 6 meses de procedimiento administrativo para recibir la prestación económica. Si tenemos en cuenta que el 54% de las personas dependientes tiene más de 80 años -desgraciadamente su esperanza de vida es baja-, estas personas van a morir sin la posibilidad de que le den el derecho que que tienen. Así encontramos comunidades autónomas que tienen un limbo tan alto como Galicia, Valencia y especialmente Canarias que tiene el 53% de limbo de la dependencia, que son situaciones en las que se te reconoce que eres dependiente y tienes derecho a una prestación, pero no se te hace el Programa Individual de Atención (PIA),  no te dan la prestación.

En el último año han fallecido 70.000 personas en España sin recibir la ayuda a la que tienen derecho. Y el gobierno tiene la maldad de anunciar que han reducido la lista de espera, cuando la han reducido por haberle quitado el derecho a 30.000 moderados que no los atienden hasta el 2015, y a 70.000 personas porque ya no hay que atenderlas al haber fallecido esperando a ser atendidas. Con lo cual la situación de la Ley de Dependencia en este momento es dramática. Cuando decimos que la Ley de Dependencia está muriendo por inanición no es una metáfora, es la cruda realidad. Cientos de miles de personas van a morir sin ser atendidos por una Ley que reconoció el derecho subjetivo de ciudadanía.

Me pongo dramático, pero las que diariamente tienen que enfrentarse a esta situación son personas muy vulnerables. Frente a esto, el discurso oficial repleto de eufemismos, mentiras y medias verdades. Y por otra parte los negocios de las grandes multinacionales, que están esperando a ver si sale el seguro privado de la Dependencia, que eso generará mucho dinero.

SALVADOS: #LOSOTROSOLVIDADOS

Verónica, José Manuel, Virginia, Jaume, Eustaquio y Antoñita fueron los protagonistas de la edición de anoche de “Salvados”: #losotrosolvidados.

R.: Y especial desprotección viven las personas diagnosticadas con gran o severa dependencia: el gobierno deja que fallezcan o les revisa el grado para bajarlo a dependencia moderada, de manera que quedan fuera del sistema.

J.M.R.N.: Por una parte les quitan el derecho porque es moderado, por otro los fallecidos y por otro las revaluaciones que se están haciendo en algunas comunidades autónomas de oficio. Hay algunas en las que se está haciendo de forma masiva. Para dar un dato en este tema, creo recordar que son 62.000 grandes dependientes menos que tenemos a fecha de hoy con respecto a hace un año en este mismo momento, 62.000 grandes dependientes menos. ¿Significa que han mejorado las personas dependientes? No, lo que significa es que no se ha mantenido la tasa de reposición de los grandes dependientes. Si había dependientes severos, estos lo normal es que hayan empeorado y ahora sean grandes dependientes.

 ¿Qué es lo que ha pasado? Por una parte se ha puesto un baremo a partir de febrero del 2012 mucho más exigente. Este baremo que se está aplicando es mucho más exigente que el anterior. Por otra parte, las comunidades autónomas están valorando que cuando a uno le rebajan el grado hay un ahorro económico encubierto, es decir, tienen que pagar menos. Y al pagar menos están gastando menos. Con lo cual este ahorro encubierto también se produce con las revaluaciones a la baja. En definitiva es una canallada y una contradicción con el propio concepto de dependencia, que es una situación permanente. Lo normal es que una persona con Alzheimer o esclerósis múltiple vaya a peor, con lo cual este planteamiento que están haciendo con el nuevo baremo y que supone que haya menos dependientes que el año pasado, es otro síntoma del recorte y desmantelamiento del propio Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).

R.: ¿Ofrece 2014 algún dato para ser optimistas en la evolución de los SS.SS. en  España?

J.M.R.N.: Yo soy optimista de por sí, a pesar de todo esto. Estoy convencido de que esto va cambiar, pero va a cambiar porque se va a quebrar la cohesión social. Y el problema de la cohesión social no va a ser una quiebra de la cohesión social saliendo a la calle, a las plazas o haciendo una serie de temas que sean problemáticos para la seguridad ciudadana. Se va a quebrar la cohesión social por un problema puramente de gran sufrimiento de cientos miles de personas que van a caer en el precipicio de la exclusión social y esto va a suponer mucho sufrimiento a mucha gente. Desgraciadamente ni pedagogos ni trabajadores sociales tenemos pastillas para el sufrimiento. Vamos a ver situaciones muy dramáticas.

Estoy convencido de que esto va a cambiar porque las medidas son crueles, son desalmadas y son antieconómicas. Pero la Ley de Dependencia se va a mantener por cuatro razones fundamentales:

  1. La primera razón es por nuestra pirámide sociodemográfica. Somos un país de viejos que va a haber que atender con un modelo social imposible de cambiar, ya que por mucho que se empeñen en que la mujer vuelva a casa a cuidar de las personas vulnerables, esto es irreversible.
  2. La segunda razón es que ahorra costes sanitarios. Es mucho más barato atender a las personas en situación de dependencia desde el sistema de los SS.SS. y desde el SAAD que atenderlos desde los servicios sanitarios. Hay un dato que es demoledor: el 50% de los ingresos en los hospitales lo producen el 5% de los enfermos crónicos. Esto no tiene sentido. Una cama de hospital vale 550 euros diarios, y el recurso más caro que nosotros tenemos que es la residencia vale cincuenta y pico euros, diez veces menos.
  3. La tercera razón es porque los SS.SS. y el SAAD generan empleo y retorno económico. Por cada millón de euros que invertimos en Dependencia generamos 30 empleos directos, estables y no deslocalizables. Esto es muy importante para tierras como de las que nosotros somos: Galicia, Aragón, Castilla y León, etc.. Son directos porque contratas generalmente a una mujer para ser auxiliar de hogar o de clínica. Son estables porque tenemos abuelos para aburrir. Y no son deslocalizables porque no puedes coger a los abuelos de Galicia y llevarlos a China porque la mano de obra sea más barata allí, los debes atender en Galicia, la tierra donde viven. Además existe un retorno económico del 40% de lo que gastamos. Es decir, si gastamos 1 euro en el Sistema de Atención a la Dependencia, 40 céntimos vuelven a las arcas del Estado en virtud del IVA, el IRPF,  la Seguridad Social y otros impuestos.
  4. Y la última razón, aunque esta solo es para los políticos que tienen alma, es por ser una cuestión de justicia social. No podemos dejar abandonada a la gente más vulnerable. El Estado tiene la obligación y la función de atender a las personas más vulnerables y no pueden renunciar a esa función, no puede dejarla en manos de la sociedad civil y en programas de televisión como Entre Todos y de la voluntad de las personas solidarias las situaciones dramáticas de cientos de miles de personas en un país donde hay  13 millones de pobres.

Este país no puede soportar que las cosas vayan bien para muy pocos y que vayan tan mal para tanta gente. Somos el país que más desigualdad tenemos según la Tasa 8020 y el segundo que más desigualdad promovemos según el coeficiente de Gini. No podemos permitir que en España haya habido 53.000 familias que se hayan incorporado a las 650.000 donde no entró ni un solo euro al hogar el año pasado, y en ese mismo año haya habido 47.000 nuevos millonarios en España. Esto no se puede consentir, por eso creo que va a cambiar. El problema que tenemos es que nuestra marea naranja, nuestra cohesión como profesionales, las personas que nosotros estamos atendiendo, es muy difícil evidenciar el gran problema que puede suponer pasar de la pobreza a la exclusión social y la quiebra de lo que sería la paz social, precisamente por ese tránsito del precipicio de la pobreza a la exclusión social.

José Manuel Ramírez Navarro, presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales de España, pronunciando una ponencia.

José Manuel Ramírez Navarro, presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales de España, pronunciando una ponencia.

R.: Cada día son más pronunciadas las diferencias entre modelo nórdico y modelo mediterráneo. ¿Envidia la política social algún país en concreto?

J.M.R.N.: Tenemos un problema de Modelo de SS.SS. porque tenemos una recaudación pésima a nivel de tributos y tenemos muy poco gasto en protección social conforme a otros países europeos. Me da envidia sana pero nosotros estamos gastando un 7% menos del PIB en Bienestar social que gasta la media europea. El problema es la fiscalización, ya que deberíamos reclamar una fiscalización más acorde con las necesidades que estamos planteando. Pero no hay dinero para sostener eso. Y el recorte de la Ley de Dependencia en estos dos últimos años que lleva Rajoy, llega a 1.000 millones de euros anuales menos invertidos que hace dos años. El recorte que plantea la Reforma Local es de cerca de 4.000 millones de euros. Entonces yo ya no envidio a Suecia, quiero que nos dejen como estamos. Es decir, mantengan la tasa de reposición en la Ley de Dependencia, eliminen 290.000 personas que están en la lista de espera, mantengan la tasa de reposición en los grandes dependientes y nos dejen la estructura de los SS.SS. que tenemos y es paupérrima, para atender con los recursos que tenemos a los 7 millones de personas que vienen todos los días a los SS.SS. de los ayuntamientos a pedirnos ayudas.

El problema no es mirar Europa, sino que no nos dejan mantener lo poco que hemos avanzado durante estos años, que ha sido mucho. Estamos hablando de que aproximadamente 60.000 trabajadores en el caso de los SS.SS. Locales se dejan el pellejo todos los días para que esa gente viva en unas condiciones mínimas de calidad de vida y dignidad de las personas más vulnerables.

R.: Antes citabas al show televisivo Entre Todos, emitido en TVE para más inri. Parece que la realidad supera a la ficción que leíamos en las novelas distópicas de George Orwell y Aldous Huxley… Y ahí sigue el programa en parrilla.

J.M.R.N.: Nosotros hemos denunciado Entre Todos a la Defensora del Pueblo. Lo hemos denunciado por un resquicio legal que hemos encontrado de utilizar a los menores, Ya que por mucho que pixelen la cara del menor al final conocen a los padres del menor, y al día siguiente cuando vaya al colegio le van a decir tus padres que son pobres de solemnidad salieron ayer pidiendo dinero, tú eres pobre. Este tipo de telemendicidad es horrible.

Hay algún profesional de los SS.SS. que va allí y no se acuerda que lo primero que aprendemos cualquier profesional de los SS.SS. dentro de nuestro código deontológico, seas pedagogo, trabajador social, educador social, psicólogo, es preservar la dignidad de las personas. Entonces no se puede poner en riesgo una situación de verdadera necesidad exhibiendo al puro y duro morbo las necesidades y miserias de las personas.

Lo segundo: ¿cómo puede permitirse que la presentadora se muestre indignada cuando es pura pose? No hay ninguna referencia ni a las estructuras sociales o a las ONGs que se dedican a estos problemas. Pero el límite de la desvergüenza de la presentadora es cuando reclama que esto es una injusticia. Lo que intenta hacer es conmover a los espectadores para sacarles más dinero de su bolsillo. Lo que me parece más grave es que no haya ninguna alusión a los recursos de carácter institucional, ni a los recursos que tienen el Tercer Sector  que trabaja mucho por esto. Y parece que al final uno piensa que menos mal que aún queda la televisión.

No entendemos como ese discurso neoliberal que entiende que estas situaciones están dentro de la vida privada, deban ser resueltas en la vida privada y no deben estar en la intervención estatal. El Estado está para ayudar a los bancos, a las autopistas en quiebra pero no a las personas con esas necesidades, eso debe dejarse a la caridad y si se exhibe mucho mejor.

Imaginemos que el programa está bien porque resuelve cuatro ó cinco casos diarios: solo para eliminar las 190.000 personas que están en lista de espera de la Dependencia, se necesitaría un siglo de programa diario para resolver el problema de esos 190.000. Y ya no te hablo de los 2 millones y medio de niños que pasan hambre o de los 750.000 hogares que no reciben ningún ingreso. Además que esto se haga en la televisión pública, a los que somos progresistas, defendemos lo público y somos profesionales, nos duele mucho. Y el morbo de este tipo de compasión hace que haya audiencia.

Desgraciadamente esto contribuye a ese cambio de modelo social al que nos está llevando el gobierno del Partido Popular y de ese gallego ilustre que es Mariano Rajoy. Nos está llevando a un cambio de modelo donde la cultura familiarista, la compasión, y la beneficiencia se encargan de la atención a las personas más vulnerables, que es una función del Estado.


, , , , , , ,


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *