Menedékház, un refugio para personas sin hogar en Budapest

Texto: Xabier Rodríguez | English version

Tengo que reconocer que cuando publicamos nuestro blog, una de las personas a las que quería entrevistar iba a ser Nora, sin duda. No podía rechazar la oportunidad de entrevistar a una trabajadora que está inmersa en el frontline del Trabajo Social húngaro, que hasta hace pocos años convivía en un régimen socialista.

Nora dirige Menedékház, un refugio para personas sin hogar en Budapest. Una de las tareas más importantes en Menedékház consiste en intentar insertar a estas personas sin recursos en el mundo laboral. Y en realidad, Nora juega un papel decisivo. Ella desarrolla varios proyectos para lograr estas metas que Menedékház propone para ayudar a estas personas. Y como voluntario europeo que fui en Menedékház, puedo confirmarlo.

Es fantástica la oportunidad que tenemos de conocer de primera mano la situación de otro país tan diferente. Nos da la opción de comprobar, comparar y sacar conclusiones al respecto.


Nora

Nora Badgi, directora de Menedékház Alapítvány (Fundación Casa Refugio)

Xabier Rodriguez: Nora, cuéntanos qué es y a qué se dedica Menedékház.

Nora Bagdi: Menedékház Alapítvány (Fundación Casa Refugio) trabaja con cuatro institutos, dos hogares para familias, un refugio de día y uno de noche. Trabajamos con solteras/os, parejas y familias, las y los cuales han perdido su vivienda. Les ofrecemos un lugar donde dormir y les damos apoyo desde el Trabajo Social profesional.

X.R.: ¿Cuál es el perfil de la personas sin hogar que predomina en Menedékház?

N.B.: En las hogares para familias hay padres con niños y niños menores de 18 años (los mayores de edad no pueden acogerse a este privilegio por ley, excepto si están estudiando). Los centros de noche están abiertos a mayores de edad, hombres y mujeres. Si son pareja pueden venir juntos pero no pueden permanecer en la misma habitación, porque están separadas por sexos.

Hay familias que han tenido problemas con los bancos, la razón por la que han tenido que dejar sus hogares. La mayoría no pudieron hacer rente al alquiler  o encontrar trabajo en sus ciudades, así que se fueron con la esperanza de encontrar trabajo en Budapest.

En Hungría, muchos de los hombres sin hogar son víctimas de la quiebra del régimen comunista. Durante este régimen ellos podían ganarse la vida como trabajadores físicos, como trabajadores semicualificados o trabajadores capacitados, y las empresas podían ofrecerles alojamiento. Después del cambio político perdieron sus trabajos y viviendas, así que tuvieron que dormir en las calles o en refugios. Aquí la mayoría de las mujeres están divorciadas, pero hay bastantes más hombres que mujeres.

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Varias/os de las/os usuarias/os de Menedékház en una actividad al aire libre

X.R.: ¿Cuáles son los diferentes modos de financiación de Menedékház?

N.B.: Muchos de los ingresos provienen del gobierno. Además, tenemos diferentes proyectos innovadores de los que se podemos sacar beneficio. 

X.R.: ¿Qué apoyos y qué dificultades encuentra Menedékház en el desarrollo de sus actividades?

N.B.: Una dificultad que afrontamos es que el apoyo financiero que recibimos del gobierno no es suficiente para proyectos que son útiles. Ese apoyo sólo es suficiente para mantener los institutos y pagar los salarios de los trabajadores sociales. Necesitamos encontrar una subvención o un patrocinador para las nuevas ideas innovadoras y proyectos que tenemos en mente. Además, los proyectos no son eternos, por lo que solo podemos hacer planes en función de lo que el gobierno o los sponsors nos permitan.

Además, el problema en Hungría es que el trabajo voluntario y las donaciones no son populares. Entiendo que la gente quiera trabajar por un salario, no como como voluntario. Muchas de estas personas no tienen un salario suficiente, así qué tienen un segundo o tercer trabajo que no les permite reservar energía para ejercer como voluntario. Además nuestra sociedad no es rica, así que la gente no tiene dinero para dar. A pesar de esto, las cosas están cambiando y cada vez hay más apoyo por parte de la sociedad.

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Inauguración de la Charity Shop Mozaik

X.R.: La reinserción de las personas sin hogar es una tarea que implica varios años de trabajo, y desafortunadamente no siempre se consigue. ¿Qué factores consideras clave en el éxito de esta misión?

N.B.: La reinserción debe sustentarse sobre tres pilares: uno es la seguridad de una vivienda, el segundo es el tener un trabajo, y tercero es el apoyo mental o emocional a través de un trabajador social, psicólogo o un adictólogo. Intentamos suministrar estos tres apoyos a nuestras/os usuarias/os.

X.R.: Algunas veces la tarea puede ser frustrante. ¿Cómo consigues la motivación para proseguir con tu trabajo cuando aparecen momentos difíciles?

N.B.: Para mí personalmente, que estas personas estén olvidadas y abandonados por la mayoría es una gran motivación. La gente trata de ignorarlos. Nosotros, los trabajadores sociales, somos el único contacto entre ellas y ellos y la sociedad. Las únicas personas –además de otras personas sin hogar-, que hablamos con ellos, escuchamos sus vivencias, y los cuidamos. Intento apoyarlos, ayudarlos, porque sé que nadie debería vivir en tales circunstancias. Trato de esforzarme para hacerles ver que tienen derechos humanos. A través de esto puedo ayudarles a abrir el camino de regreso a la sociedad.

X.R.: ¿Podrías hacer una valoración de la situación actual en Hungría del sector social: servicios sociales públicos, Tercer Sector, etc.?

N.B.: En Hungría hay una extraña situación dentro de los servicios civiles. En teoría hay ONG, pero en la práctica muchas de ellas se financian gracias al gobierno. Parece que éste compra a las organizaciones civiles los servicios que no puede cubrir porque no tiene los suficientes institutos o herramientas. Por tanto, las organizaciones consiguen mes tras mes dinero del Gobierno.

Además de esto hay subvenciones que apoyan a las organizaciones civiles, y por supuesto hay organizaciones que no están apoyadas por el gobierno y que se financian por sí mismas.

X.R.: ¿Cuáles son las medidas llevadas a cabo por el gobierno para reducir la pobreza y la discriminación? ¿Qué medidas aplica Menedékház?

N.B.: Creo que en Hungría la pobreza profunda se ha ido enquistando en los últimos años. El gobierno ofrece posibilidades de trabajo público a aquéllos que no tienen otras posibilidades de trabajo, por lo tanto pueden tener un salario mínimo. Sin embargo, esto dura un corto período, menos de 6 meses, después se convierten de nuevo en personas en desempleo. Existen diferentes proyectos que ayudan a la gente sin recursos, al pueblo romaní o las zonas más pobres de Hungría. Pero esto no es suficiente y hasta ahora no ha sido efectivo.

X.R.: ¿Cuáles son las perspectivas de futuro para una entidad como Menedékház?

N.B.: Nos gustaría apoyar a más y más gente, tantas como podamos. Intentar empezar nuevos proyectos, abrir nuestros servicios para más gente necesitada, intentar involucrar a más voluntarios e intentar conseguir más donantes.

X.R.: ¿Por qué ser una trabajadora o trabajador social?

N.B.: Es muy simple. Yo siempre quise ser una trabajadora social porque quería ayudar a la gente. No me gusta el sufrimiento en el mundo e intento ayudar a evitarlo. Sé que es muy idealista, y desafortunadamente el mundo y los seres humanos no somos así. Pero sería bonito eliminar todo el sufrimiento en nuestro mundo, conviviendo en paz y armonía. Soy una pequeña parte de esta esperanza con mi trabajo.