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Nacho Santás: “Tenemos que arriesgar, medir, sistematizar”

5 Feb , 2017  

Texto: Arturo Coego 

Fotografía de portada: páginadeldistrito.com

Conversamos sobre Trabajo Social e innovación con el Jefe de Departamento de Servicios Sociales del Distrito de San Blas en Madrid y autor del prestigioso blog Pasión por el Trabajo Social.

Nos citamos en metro Colombia, donde llego todavía medio tonto tras un par de horas de vuelo e interminables pasillos en Barajas-Adolfo Suárez. Me encuentro a Jose Ignacio Santás (Nacho) en chándal, con esa felicidad que solo da el fin de semana. Él apurando compras navideñas y yo con mucha hambre. Entramos en lo primero que tenemos a mano, un VIP´s, y me pido unas tortitas americanas con sirope de fresa. Nacho ya ha desayunado pero se pide un café. Todo listo para charlar sobre la profesión que nos enamora a ambos.

Nacho Santás: Yo soy de ciencias en el fondo, no soy de letras. Hice tres años de licenciatura informática. Eran otros tiempos. Lo que he recuperado de aquello es la forma de pensar lógica, el pensamiento científico. Pero tengo 42 años, cuando la estudié teníamos pantallas Hércules y programábamos en Pascal. Creo que la gente que solo tiene experiencia en Trabajo Social desde el Trabajo Social se pierde una parte. Por ahí empecé.

Arturo Coego: Yo estudié tres años de Derecho, pero no terminé la carrera, claro. En casa me mataron.

NS: Imagínate en la mía: mi padre es físico, mi madre matemática, mi hermana mayor ingeniera. Y yo iba para ingeniero informático. Lo que pasa es que yo hacía voluntariado con personas con discapacidad y con chavales pequeñitos y tal y dije “esto no lo veo”. Lo abandoné. Y por eso hice Trabajo Social en Comillas, porque la pública no me permitía dar marcha atrás ni haciendo selectividad nuevamente dado que había estudiado por la rama de ciencias. Y ahora aquí me tienes en los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid.

AC. ¿Qué tal lo llevas?

NC. Bien, llevo ya trece años. Entré en el 2003, empecé en Puente de Vallecas, a través de oposición. Me he tirado allí hasta el año pasado. He estado en atención directa durante nueve años. Luego pasé a ser Director de Centro. Y ya en febrero de 2016 me llamaron para ser Jefe de Departamento en San Blas, que es otro distrito de los medianos de Madrid.

AC. ¿Son muy diferentes Puente de Vallecas y San Blas?

NS. Sí. Puente de Vallecas es un distrito de casi 250.000 de habitantes. Las dimensiones de Madrid son brutales. San Blas tiene algo más de 150.000. Ahora mi puesto es mas de planificación, dirección, estrategia. Es verdad que ahora estoy muy de gestor: Tenemos dos centros de servicios sociales, cinco centros de mayores, es ya un volumen considerable.

AC. ¿Lo disfrutas más?

NS. Pues mira, lo estaba deseando. Yo a través del blog contaba experiencias y yo decía: esto tiene que poder hacerse a una escala mayor. Pasa mucho con la innovación, que se queda en experiencias aisladas: Una cosa ha funcionado muy bien, desaparece la gente que lo ha impulsado, pero no se sistematiza. Uno hace una cosa muy interesante, pero se queda en la frikada del colega de turno, la institución no lo hace suyo, no lo replica y el proyecto se muere. La verdad es que tenía ganas de dirigir y probar si las cosas se pueden escalar a una dimension superior y replicar en otros lugares.

AC. ¿Encuentras muchas resistencias?

NS. Es difícil. La estructura de la administración es muy poco creativa como tal, es muy rígida. A veces creo que la rigidez nos la hemos inoculado a nosotros mismos. Yo soy optimista, pero sí que hay resistencias.

AC. En tiempos de crisis arriesgar a priori puede parecer una buena opción ya que hay poco que perder, pero en general la tendencia es que nos aferramos a lo que ya esta funcionando.

NS. Efectivamente, aunque esté funcionando fatal. A veces decimos: “esto es muy mejorable, podríamos hacer otra cosa”. Pero nos cuesta abandonar ese espacio de confort, aunque sea un confort desagradable. Para volver a lo que funcionaba mal siempre hay tiempo.

Luego habría que educar mucho a que la gente se arriesgue y sistematice, porque si no, nos perdemos. En cuanto a la sistemática, los trabajadores sociales no escribimos apenas. Lo que me pasa en mi caso, es que con el blog no tengo ninguna necesidad de escribir artículos científicos y es también una pena. Tengo la impresión de que las publicaciones académicas se han convertido en algo muy endogámico en la universidad.

Sin embargo, esas mismas publicaciones, o tienen aportaciones de la gente que está en la base, o carece de interés. El Trabajo Social tiene que mamar de la práctica. La universidad no esta estableciendo unas herramientas adecuadas. Yo creo que tendrían que ir a los centros de servicios sociales y ONGs y ver qué se esta haciendo. Por ejemplo, el Trabajo Social de base no tiene tiempo, pero la universidad podría acompañar a varios trabajadores sociales durante un tiempo y estudiar y ofrecer herramientas de mejora. Hay una falta de conexión brutal entre univerisdad y Trabajo Social de base. O ambos mundos se acercan o será difícil mejorar nuestra profesión. A veces la universidad parece que habla del sexo de los ángeles. A veces leo artículos y creo que no hablamos el mismo idioma. Sin embargo, también los trabajadores sociales deberíamos mejorar nuestra mirada hacia lo académico.

AC. Recuerdo que en mi promoción (Santiago de Compostela, 2008-2012) todos le teníamos un poco de alergia a la investigación y la estadística.

NS. Sí, es que yo creo que se vende un producto ajeno a la praxis. Cuando te hablan de investigación parece que te están diciendo que te vas a meter en un fregao entre números, pero se trata de potenciar la investigación operativa. Que el trabajador social vea en que medida la investigación puede mejorar su praxis es fundamental. La investigación habría que bajarla un poquito mas a la tierra. De todas formas tenemos pocos datos de lo que hacemos.

AC. La medición del impacto social empieza a estar de moda desde hace unos años, pero quizás le falta recorrido…

NS. Sí. Es que no hay ni medición de lo que estas haciendo, como para decirte el impacto que esta produciendo…

AC. No es fácil monetarizar las acciones del trabajador social.

NS. Las consultoras dicen que todo tiene un precio, aunque no sea el que tu facturas, sino tambien los gastos que tu evitas. Como por ejemplo el gasto penitenciario. Todo el trabajo que hagas con un interno podrías pensar que estas evitando reingresos el día de mañana.

Todo es medible. A nivel de servicios sociales hay escasez de datos, así que imaginate hablar de impacto. No hay casi nada. Como mucho de ayuda a domicilio, porque están previniendo asistencia sanitaria. Pero de SROI (Social Return on Investment) no hay nada. Es difícil vender nuestra profesión porque no hay una monetarizacion de lo que se hace. Tú puedes hablar de bienestar, pero ¿esto en qué se traduce? La opinión pública tiene que ver el impacto: tenemos que demostrar que es un producto que funciona. La traslación económica tiene que hacerse para que la gente vea el Trabajo Social como una inversión y no como un gasto.

AC. Luego también está la búsqueda entre ese extraño equilibrio entre acciones a largo plazo y asistencialismo. No es fácil encontrarlo, sobre todo desde entidades públicas.

NS. Exacto, porque hay necesidades evidentes que hay que seguir asistiendo. Y ademas la población viene a que le asistas, en contadas ocasiones no vienen a buscar servicios preventivos, eres tú el que tienes que plantear cubrir determinadas carencias mientras planteas otra forma de trabajo. El término de asistencia está muy mal visto en nuestro sector, pero la gente necesita que les cubras unas necesidades en primer término. Cuando voy al hospital yo quiero que me quiten el dolor en el hombro. Que luego me hagan lo que quieran, rehabilitación, etc., pero primero quítame el dolor, que no me deja dormir por las noches. Hay que tenerlo claro, la gente viene a eso. Y además como no lo hagas, el cabreo lo tienes, porque no se entiende. Si yo te digo que necesito una ayuda económica y tu me dices “es que tu no estas en intervención social…” claro, me voy con un cabreo… porque “el problema que yo tengo no es mi integración social, es que no puedo pagar la luz este mes, no me cuentes tu rollo profesional”, es lo que manifiestan o sienten muchas personas. El que está en esa situación lo tiene clarísimo. Yo creo que hay que crear un sistema ágil en el que primero se cubra la necesidad básica y luego se proponga el programa oportuno a largo plazo.

AC. Renta básica: ¿La ves posible?

NS. Ahora mismo no. Es un debate que está sobre la mesa, pero creo que la sociedad ahora mismo no esta de acuerdo de manera general. Necesitamos pasos previos. Primero tenemos que unificar unos mínimos de lo que queremos, requisitos, criterios, etc. Habría que establecer un mínimo para el Estado e ir trabajando con la sociedad.

A veces se lanza el discurso de la renta básica pero no se es claro con la población: Que pasaría con los subsidios? Que pasaría con el personal que está tramitando las prestaciones actuales? Qué ayudas se va a comer la renta básica? ¿incompatibilidades? ¿Desde dónde se gestionaría, Servicios Sociales, Empleo, Seguridad Social? Hay que hablar claro o puede volverse en contra. Renta básica sí, pero creo que el discurso hay que hacerlo en serio, con datos. Hay mucho debate, pero por ahora está muy verde. Socialmente la renta básica todavía no se entiende.

AC. En UK el debate de la renta básica esta muy presente. Allí no existe ningún problema grave de empleo, pero se empieza a hablar de la crisis que vendrá con los nuevos avances tecnológicos: drones, robots, etc. Da la sensación de que habrá una brecha digital fuerte que transformará radicalmente el paradigma laboral.

NS. Hay mucha discrepancia. Aunque cualquiera dirá que hay que garantizar unos ingresos dignos vitales, hay gente que opina que el empresario te contratará por 200 cuando debería pagar 600 sabiendo que estas percibiendo renta básica, por ejemplo. Hay muchos debates en torno a la renta básica. Hay que hacer números , analizar y ponerlo en la agenda porque no está maduro. Incluso muchos profesionales, en el debate corto, tampoco están de acuerdo. Vamos por buen camino, pero creo que hay que huir de dogmas y analizar.

AC. A veces veo que en los debates públicos falta perspectiva o se encaran de una manera muy sesgada. Da la sensación de hay un carnet que nos limita ideológicamente.

NS. Yo cada vez estoy más en contra de los dogmas. Los partidos tienen mensajes ideológicos a veces muy dogmáticos y eso lleva a tumbar iniciativas, simplemente, porque son del otro. Lo que hay que analizar es que funciona y que no funciona, demonizar es infantil. Hasta con el polémico Donald Trump habría que estudiar qué ha pasado, porque la gente le ha votado y no es tonta, ¿qué ha ofrecido él y que no han ofrecido los otros? No sé, cada vez soy más anti dogmas, lo cual no es sinónimo de carecer de una ideología.

Y ahí vamos, innovando como se puede. Seguimos con el proyecto de nuevas tecnologías aquí en Madrid. Queremos conseguir que los usuarios puedan interaccionar con los profesionales. Ésa es mi batalla. Conseguir que el ciudadano acceda de una manera mas directa a su profesional. En el blog tengo cientos de comentarios de gente que los tendría que plantear a su trabajador social, no a mí que no los conozco de nada.

Así estamos. Este año en teoría meteremos ese nuevo módulo de interacción, vamos a ver cómo lo diseñamos con la protección de datos. Ésta será la prueba de fuego. El cliente tiene que tener comunicación directa con su profesional de referencia. La eficiencia es un tema que tendremos que trabajar mucho.

AC. ¿Cómo se dibuja el horizonte para Nacho Santás?

NS. Soy el responsable de los Servicios Sociales de mi distrito desde hace casi un año, yo hago un balance muy positivo, pero ha sido un periodo difícil y espero que de los errores y éxitos salgan unos Servicios Sociales mejores en el que todos y todas, profesionales y ciudadanía, salgamos ganando. Creo que ha sido el año más intenso -laboralmente hablando- de mi vida, y eso incluso me ha afectado a lo personal y familiar. La dedicación necesaria para este puesto -o al menos, como yo lo concibo- es descomunal. También quiero centrarme en los Servicios Sociales de Madrid: estamos en un momento de reflexión sobre el modelo de atención, así que para mí es fundamental poner sobre la mesa las experiencias que conozco y que funcionan, ideas que creo ayudarían a mejorar la atención social, e incluso incorporar las TIC, como creo que me gustaría ser tratado cuando necesite acceder al Sistema.

De igual forma, esta reflexión está presente en todo el Estado, es un momento crucial en el que creo que se definirán los Servicios Sociales que tendremos en España para el futuro y no podemos distraernos. En cuanto al blog, estoy en un momento de reflexión, entre lo profesional, lo institucional, lo personal… ya que a veces hay conflictos y es difícil comunicar de manera clara, espero poder seguir aportando y disfrutando de ello como he hecho hasta ahora, pero es algo que tengo que masticar con calma.


Terminamos el desayuno hablando del Tercer Sector en UK, de que estaría genial coincidir en el próximo Congreso de Trabajo Social en Mérida durante los días 19, 20 y 21 de Octubre y de nuestros planes para el fin de semana. Y mientras, el cielo de Madrid despejado luciendo ese sol de invierno que tanto nos gusta. Un crack Nacho. Me despido contagiado por su energía y su lucidez: Hay ideas, hoy empieza todo.


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