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INTERVIEWS

Susana Balet: “La medición del impacto social es la transparencia llevada al extremo”

16 jun , 2014  

Texto: Arturo Nicolás | Foto de portada: Asociación Elisava Alumni

Ponemos hoy el broche final al especial sobre transparencia y tercer sector que hemos estado realizando con motivo de la II Jornada sobre Impacto de la Ley de Transparencia en el Tercer Sector, organizada por Algalia, Servizos para o terceiro sector junto con Landín Informática, distribuidor A3-Software y patrocinado por Wolter Kluwer-A3 Software.

En esta ocasión conversamos con Susana Balet, consultora de Stone Soup Consulting, a quien también tendremos ocasión de escuchar en la citada jornada, que se celebrará el próximo jueves 19 de junio en Santiago de Compostela. Susana centrará su intervención en la medición del impacto social de las organizaciones no lucrativas, cuya importancia está fuera de toda duda: estamos hablando de una tendencia cada día más influyente en financiadores privados.

Con ella, además de estudiar la relación entre estas mediciones y la transparencia, veremos que para valorar el retorno social producido por las inversiones realizadas ya no es suficiente una tabla de resultados. El impacto social va mucho más allá.


Arturo Nicolás: Uno de los factores diferenciadores de Stone Soup Consulting es la especialización en medición del impacto social. ¿Por qué estas mediciones son importantes en una entidad?

Susana Balet: Nosotros consideramos que las mediciones y evaluaciones que se llevan a cabo en los proyectos sociales deben ir enfocadas a la medición del impacto. En muchas ocasiones se miden los resultados de un proyecto, pero éstos no siempre reflejan la realidad de lo que está ocurriendo. Los resultados pueden ser una capa que aporta mucha información, pero en muchas ocasiones no es suficiente para saber si estamos generando un cambio real.

Un ejemplo claro de esto son los cursos de formación cuyo objetivo es insertar laboralmente a personas que salen de prisión. En muchas ocasiones se mide el número de personas que han asistido a los cursos o el número de horas que se han impartido. Esto es información valiosa, pero solo mide los resultados de la actividad. Sin embargo, estos datos no nos dicen si hemos logrado el objetivo de la reinserción laboral o social. Se sabe que efectivamente han hecho los cursos, pero no si realmente las personas beneficiarias están viendo un cambio en sus vidas.

Para medir el impacto analizaríamos diferentes datos como el número de personas que han asistido a las formaciones, cuántas están reinsertadas a nivel social y cuántas a nivel laboral. Habría que hacer entrevistas a posteriori, quizás al cabo de seis meses o un año, para ver cuántas personas han conseguido trabajo y cuántas están consiguiendo realmente la reinserción social.

A.N.: Parece que este tipo de mediciones se están convirtiendo en tendencia en el tercer sector, ¿se están dando cuenta las organizaiones de que es necesario medir el impacto social?

S.B.: Sí, pero es un giro muy paulatino, va muy poco a poco. Todavía hay muchas entidades que están pendientes de formarse, y a veces lo hacen desde una posición reactiva y no proactiva. Por supuesto estoy generalizando y las generalizaciones en sí mismas son erróneas. En Stone Soup impartimos talleres de formación en medición y evaluación de impacto social. Comenzamos a hacerlo porque era demandado por las entidades, no porque inicialmente fuera parte de nuestro modelo de actuación. Somos más consultoría, trabajamos directamente las mediciones y construcciones de modelos para las entidades que quieren medir. Sin embargo, llevamos un año en el que muchas entidades, sobre todo de pequeño y mediano tamaño y con presupuestos más ajustados, se acercan a nosotros y solicitan formaciones que les sirvan de introducción al mundo de la medición del impacto social.

Susana Balet

A la izquierda, Susana Balet impartiendo un taller sobre medición del impacto social en Zaragoza Activa en septiembre de 2013.

Así que sí que está cambiando el sector, aunque para mi gusto quizás demasiado despacito. También es cierto que es muy complejo, es un área muy especializada y es algo nuevo-en España la primera guía de una de las metodologías más famosas llamada “Social Return on Investment” fue traducida al castellano hace solo un año. Nosotros tenemos acceso a la documentación porque somos profesionales con perfiles internacionales. Hemos trabajado en el extranjeo y tenemos la posibilidad de acceder a materiales y recursos que en castellano ni siquiera existen. Por ello quizás también estemos entre los pioneros en España.

A.N.: Al hablar de medición del impacto social a muchos se nos viene automáticamente a la cabeza el SROI, ¿en qué consiste?

S.B.: Se trata de una metodología que intenta medir el valor social percibido, es decir, el retorno social de un proyecto o iniciativa. Se basa en un indicador puramente económico muy utilizado por las empresas llamado Return on Investment (ROI) al que se le ha incluido un valor social (SROI). El SROI puede decirte cuántos euros de retorno social obtienes por cada euro que inviertes en un proyecto social o en un proyecto que tiene impacto social -no tiene por qué ser un proyecto social en sí mismo, sino que puede ser un proyecto de una empresa o de una administración pública, ya que éstos siempre van a tener impacto social.

Por ejemplo, una persona puede invertir un euro en un proyecto, pero el valor social percibido en el retorno puede ser de 2.5 €. En cambio, en ciertas ocasiones ocurre lo contrario. Se puede invertir un euro y que el valor social percibido no corresponda y sea menor que uno. Esto nos indicaría que quizás se podría estar utilizando esos recursos en otro proyecto con mayor impacto social.

Lo que ocurre con el SROI es que es una metodología que, en el caso en el que haya impactos sociales intangibles, no es la más conveniente. Lo que hace el SROI es intentar monetarizar todos los impactos que se realizan. Sí que hay ciertos impactos sociales en los que se puede encontrar lo que se llama un proxy financiero, una forma de darle un valor económico a algo concreto.

Susana Balet

Susana Balet: “Para mí lo importante es la disciplina del proceso, la identificación de los grupos de interés con los que quieres trabajar”

Por ejemplo, nos encontramos con casos de voluntarios que han podido desarrollar sus capacidades de liderazgo coordinando equipos de voluntarios para un proyecto concreto. Los coordinadores de dicho proyecto entienden que se trata de un impacto importante que han podido experimentar y que valoran, pero necesitan dar un valor económico a estas aptitudes profesionales para poder medirlo. Nosotros lo que podemos hacer es, en función de cómo vemos esta evolucióna nivel de liderazgo, preguntarnos: ¿cuánto cuesta un curso de formación en desarrollo de liderazgo, un curso en el que el voluntario pudiera experimentar y alcanzar este mismo nivel de confianza o de desarrollo en cuanto a su aptitud de liderazgo? Para ello analizamos el mercado, buscamos cursos de liderazgo que más o menos generen estos mismos impactos en las personas que van a esos cursos y tomamos como valor económico el precio de ese curso de formación. Así que ése será el valor que le daremos a la mejora de liderazgo de la persona.

Sin embargo, no siempre se puede encontrar un proxy financiero para todos los impactos sociales, y éstos no siempre son del todo fiables. Cuantos más intangibles haya, más delicado será poder monetarizar. Por eso el SROI no es la mejor metodología en los proyectos cuyos impactos más importantes sean intangibles. En ese tipo de proyectos sería más positivo utilizar otra metodología o proceso que se base más en una medición cualitativa y no monetarizada.

A.N.: ¿Por ejemplo?

S.B.: En realidad, para mí no es tan importante la metodología en concreto. Una de las cosas en las que insistimos mucho en las formaciones es que en ocasiones hay personas que se pierden conla metodología. Lo más importante es bajar a la realidad del proyecto y ser capaces de desarrollar tu propio sistema de indicadores. Un sistema que sea realista, factible y que realmente refleje lo que está ocurriendo. Muchas veces decimos que “es mejor que hagas un modelo con el que puedas captar el 80%de lo que impactas y que no te suponga un trabajo desorbitado de medición, a que intentes captar el 100% y te metas en un sistema inviable de recapitular información queademás suponga un desgaste para tu equipo, para los beneficiarios, etc. Es mucho mejor que te quedes en el 80% que ir a por el 100% si genera tantas dificultades en el proceso. Si vais a por el 100% os quedaréis por el camino”.

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En la foto, Sophie Robin (segunda persona empezando por la izquierda), socia fundadora de Stone Soup Consulting, en un taller práctico sobre medición del impacto social en Madrid. Foto: Fundación Bertelsmann

Para mí lo importante es la disciplina del proceso, la identificación de los grupos de interés con los que quieres trabajar. Es necesario identificar hasta dónde quieres incidir, asegurarte de que los indicadores que estás fijando sean precisamente los que necesitas y no los que te gustaría tener o los que los financiadores te están pidiendo si ves que no tienen sentido.

A.N.: ¿Qué relación se establece entre la medición de impacto social y la transparencia, cuál es el nexo de unión?

S.B.: Todo. La medición de impacto social es como una auditoría interna radical, es la transparencia llevada al extremo. Hay muchos motivos por los que la gente empieza a medir su impacto social. Según varios estudios de Inglaterra, uno de los motivos principales por los que las entidades comienzan a a medir su impacto social es porque lo piden los financiadores, los filántropos y el resto de donantes. Es al empezar a medir cuando se dan cuenta de que uno de los mayores beneficios de hacer la medición es precisamente la mejora de procesos internos, incluso la reestructuración de dónde se invierten los recursos. Al final es como en todo, la información es poder. En este caso la información a nivel de impacto social es poder que te permite hacer cada día tu trabajo un poquito mejor. Es como bajar al ADN de lo que está ocurriendo.

Me gustaría añadir que existe una actitud crítica dentro de la idea de que todo el mundo debería medir. Es un tema complejo porque genera resistencias precisamente entre los que todavía no lo están haciendo -“¿Por qué ahora tengo que ponerme yo a medir esto?”-. Realmente considero que hacer una medición de impacto social es un acto de auténtica valentía. Se trata de un acto de honestidad e incluso de modestia, de realmente decir “sé que podría estar haciendo las cosas mejor” o quizás “creo que lo estoy haciendo muy bien pero quiero asegurarme”.

Además, puede ocurrir que lleves a cabo una medición de impacto social y ésta derive en grandes frustraciones. En ocasiones, las entidades tienen ciertas expectativas y creen que están trabajando en una dirección consiguiendo unos impactos que a posteriori vemos que no se están dando. Puede ser un jarro de agua fría muy fuerte. Yo creo que la medición hay que verla como una herramienta que te ayuda a mejorar de cara al futuro y no como un castigo por lo malo que se haya hecho en el pasado. Mucha gente tiene miedo a hacer mediciones porque evidencia lo que no se ha hecho bien. Yo creo que el enfoque que se debe de tomar es el opuesto, el de vamos a ver qué está pasando e intentar cambiar para mejorar.

A.N.: ¿Podemos prever que dentro de 5 o 10 años la mayoría de las entidades harán efectivamente mediciones del impacto social?

S.B.: Ojalá. Yo te diría que sí por la propia evolución que estamos viendo con nuestra consultora, por el interés que despierta el tema. Creo que daremos el paso el día en que los que estamos trabajando en este campo seamos capaces de transmitir que la mediciónes algo mucho más cercano y factible de lo que creemos. También es necesario que el tercer sector adquiera una cultura de mayor expansión y crecimiento.


* Accede a más información sobre la II Jornada sobre Impacto de la Ley de Transparencia en el Tercer Sector pinchando aquí.

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3 Responses

  1. […] Consulté en foros con mis colegas de profesión, entre los que tengo que agradecerle la información que dieron, sobre todo a Arturo Nicolás por su artículo “ Susana Balet: “ La medición del impacto social es la transparencia llevada al extremo” , más información en el siguiente enlace Blog Reseteando. […]

  2. […] también me pareció muy interesante lo que me dijo Susana Balet al explicarle esta estrategia en el evento de finalización del primer programa de emprendimiento […]

  3. Luis Aquino dice:

    Buenos días, me gustaría saber si dan cursos o talleres sobre la medición del impactpo social?

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